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TIEMPO DE LECTURA: 2 min

Guía del sueño para mamás y papás

Por: @marceguiainfantil


Sobre mí: Soy mamá de Luka y de Noah.  Asesora en sueño infantil, con un diplomado en trastornos del sueño infantil.

No es un secreto que el sueño es esencial para la salud y el desarrollo de nuestros niños. Este promueve que tengan buena memoria, buena actitud y estén menos irritables durante el día, entre otros beneficios. Por eso, hoy quiero darte algunos consejitos para que navegues este camino de la mejor forma.

El rol de los papás

Los niños que duermen lo suficiente se desenvuelven mejor y son menos propensos a problemas de comportamiento. Nosotros, como papás y mamás, debemos ayudarles a nuestros hijos desde pequeños a desarrollar unos buenos hábitos a la hora de dormir, creándoles una rutina establecida todos los días para que puedan tener una higiene del sueño ideal para su desarrollo.

Es muy importante recordar que cada niño es un mundo totalmente nuevo y diferente, así que no debes compararte con tu amiga o tu vecina. Lo que le sirve al hijo de ella, puede que no le sirva al tuyo, porque son seres humanos diferentes y tienen dinámicas familiares totalmente distintas.

Asegúrate de estar bien asesorada(o) en este tema. Si bien, hay tablas e información general que pueden servirte, debes investigar y consultar con un experto para saber qué está pasando, en caso de que tu hijo no tenga una rutina establecida o todavía no sea capaz de conectar con los ciclos de sueño por sí mismo.

Etapas del sueño infantil

Les cuento un poco sobre el sueño infantil y de esta forma, entender desde su parte técnica, cómo se compone.

El sueño infantil está formado por ciclos que contienen dos grandes fases que se van profundizando progresivamente y, se repiten una o varias veces, dependiendo de la edad. Cada una de estas fases dura aproximadamente 90 minutos y siempre tienen el mismo orden: primero está el sueño NO REM, que es más liviano y permite el descanso físico del cuerpo.   Después, está el sueño REM, que es más profundo, lo que ayuda a retener información y consolidar la memoria.

A medida que los bebés van creciendo, lo normal es que los sueños REM vayan disminuyendo y que los NO REM vayan aumentando. Cada 90 minutos, cuando termina el sueño profundo, llega el sueño liviano y en este momento nuestro bebé se encontrará en un estado de semialerta, totalmente normal y, es ahí, cuando está más propenso a despertarse, pero después realizará un nuevo ciclo hasta lograr un descanso profundo.

Primeros auxilios para el sueño

La mejor herramienta que puedes utilizar para empezar a establecer y desarrollar unos buenos hábitos para que tu hijo duerma, es CREAR UNA RUTINA nocturna que puedes empezar a implementar desde que nacen y, poco a poco, se puede hacer más consistente a partir de los 21 días, lo que le permitirá empezar a tener bases para un sueño saludable.

Las rutinas hacen que los bebés y los niños se sientan seguros y les dan estabilidad durante el día, pues ellos necesitan vivencias predecibles para saber qué es lo que sigue y qué es lo que se espera de ellos.

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